Una entrevista conversacional con inteligencia artificial se convierte en un informe objetivo y basado en evidencia — para ayudarte a decidir mejor, sin etiquetar a nadie como bueno o malo.
¿Puedes contarme de un momento reciente en que resolvieron un desacuerdo?
Sí — hace dos semanas hablamos hasta encontrar un punto medio sobre...
¿Qué hiciste tú, concretamente, para llegar a ese punto medio?
La mayoría de las malas decisiones no fallan por falta de intuición — fallan por falta de información a tiempo.
Descubrió después de comprometerse lo que pudo haber sabido en la primera conversación honesta.
Firmó el acuerdo antes de descubrir que sus visiones del negocio no encajaban en absoluto.
Confió a su hijo con alguien sin saber realmente cómo reacciona esa persona bajo presión.
Entregó las llaves de su propiedad sin saber lo que iba a encontrar seis meses después.
Pareja, empleo, socio de negocios, equipo o evaluación personal. Cada contexto usa criterios distintos.
Indicas qué aspectos te importan más antes de enviar la entrevista, para personalizar el informe final.
La persona recibe una invitación y decide libremente si participa. Sin consentimiento, no hay evaluación.
Una IA conduce la entrevista de forma natural; un motor de reglas independiente calcula el resultado.
Cada dimensión evaluada se sustenta en psicometría y modelos de evaluación reconocidos.
La IA conduce la conversación y extrae evidencia. Un motor de reglas independiente calcula el resultado — transparente y reproducible.
El informe ofrece información adicional. La decisión final siempre es tuya.
No se trata de desconfiar de todo el mundo. Se trata de que, cuando algo importa de verdad, decidas con información real — y puedas vivir tranquilo con lo que decidiste.
Para relaciones que ya tienes: pareja, amistad, familia.
Para decisiones de contratación y sociedad.
Para cuando alguien nuevo va a entrar a tu vida diaria.